En los últimos tiempos, ya sea en las reuniones de empresa, comités de dirección, salas de junta o medios de comunicación, las palabras «propósito», «visión» y «estrategia» se escuchan con frecuencia… y con la misma frecuencia sin una definición clara.

 

Esta es nuestra opinión sobre lo que significan y cómo afectan a las organizaciones:

 

Propósito

El propósito de una organización define para qué esta organización existe y qué es lo que quiere aportar al mundo. También se define como Misión y es una declaración de intenciones que debería poder mantenerse vigente a lo largo del tiempo, siempre y cuando esté bien definida.

¿Cómo hacerlo? El propósito deber estar descrito de manera objetiva y específica. Lo suficientemente único como para que tenga sentido y a su vez lo suficientemente amplio como para poder crecer y dejar espacio a la innovación y al desarrollo de nuevas posibilidades.

Está expresado con una voz auténtica y propia y debe resonar a todos los niveles implicados: individual, de equipo, de empresa y de sociedad.

Visión

Una visión es la visualización de algo que actualmente está fuera de tu alcance, pero sin embargo puedes verlo con claridad con los ojos de tu mente y de tu intención. Es una mirada que busca cómo hacer realidad el propósito. El destino al que quieres llegar.

Habitualmente se presenta como una imagen, que será más potente si somos capaces de añadirle sensaciones, palabras, sonidos y estructura.

Mientras que un propósito nace para perdurar en el tiempo, la visión abarca un espacio de tiempo más limitado. La Visión es concreta, práctica y clara: es una declaración que describe una aspiración a corto plazo para una meta imaginaria pero alcanzable, una que los empleados puedan apoyar y verificar con su trabajo diario.

Estrategia

La estrategia es el plan específico para hacer que la visión sea real, desglosándola en pasos prácticos que puedan medirse y ajustarse. Las mejores estrategias son aquellas que permanecen alineadas con la Visión y el Propósito y que nacen de la co-creación, de la creatividad colectiva.

Para que esto se pueda lograr, es necesario que los líderes desarrollen habilidades específicas como:

  • la presencia, que les ayudará a mantenerse claros, enfocados y conectados con el Propósito y la Visión,
  • la escucha, en ausencia de juicios o creencias para acceder a un futuro de posibilidades según emerge y poder liderar desde lo desconocido,
  • el diálogo, para ser capaces de proponer unas líneas básicas y después construir con sus equipos las iniciativas que les ayudaran a conseguir los objetivos propuestos.

Así es como en Kuogi creemos que se consolidan los grandes proyectos